La historia de las cosas...

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30 de noviembre de 2009

El ultimo adiós


Aun era temprano cuando escuche la noticia, no podía creerlo, pero sobre todo no quería. Pedí desde mis adentros que todo fuera una broma, todos teníamos esa esperanza. Lamentablemente no fue así. Era real, es real, es demasiado real. Corrimos a tu casa aun con esperanzas de que no fuese en serio. Las caras de tristeza lo confirmaron. El cielo nos acompaño en el llanto.

Llovía, claro que tenía que llover, como llora el cielo cuando muere un gran hombre, una gran persona, un gran amigo, un gran ingeniero. A un semestre de graduarnos te nos fuiste Elio. Te nos adelantaste porque para allá vamos todos, pero no tan pronto, no tu.

La incredulidad nos arropa, el llanto nos moja la piel, la pena nos aprieta la garganta… nuestros ojos no te volverán a ver. ¿Por qué? Una pregunta tan simple que nunca tendrá respuesta.

Te observo, siento que en cualquier momento te vas a levantar, pero no lo haces. ¿Qué esperas viejo?, levántate, por favor despierta, te nos vas a destiempo.

¿Cómo serán las clases sin tus brincos? ¿Cómo será el pasillo sin tus chistes? ¿Cómo vamos a bailar Pepe sin ti? ¿Quién va a sacar a Barrabas de sus casillas? ¿Quién va a becar al Chepi? ¿Quién va a discutir con Suriel? ¿Quién le va a llevar la contraria a Feliorkin? ¿Quién me acompañará en mis reflexiones locas? ¿Quién nos va a demostrar que las cosas no son tan difíciles como pensamos? ¿Quién nos va a consolar ahora que no estás?

Te vamos a recordar, claro que te vamos a recordar, sin intentarlo, porque olvidarte es imposible.

Nos enseñaste tantas cosas. Lo hiciste, quizás, hasta sin notarlo. Nos enseñaste sobre todo a ser verdaderos compañeros, a apoyarnos, a ver las cosas que realmente eran importantes. Y hoy, en tu despedida, en aquel último adiós, nos diste la última lección: no estaremos aquí siempre.

Que duro es verte partir y entender que al final no podemos hacer nada. No tenemos poder alguno en donde estás. Por eso tenemos que disfrutar el día a día, es lo único que podemos controlar. Lo único que poseemos es nuestro aliento… y también lo perdemos.

Tenías el cuerpo de un hombre, la voluntad de un guerrero, pero eras solo un niño. Nunca olvidaremos la inocencia en tu sonrisa, ni tu carcajada contagiosa. Tus padres perdieron un hijo... el resto de nosotros perdimos un hermano. Nunca te vamos a olvidar.

Escribo intentando, sin frutos, abarcar todo lo que significas para nosotros. No lo voy a lograr, no puedo completar algo sobre ti si ya no estás. No importa lo que escriba jamás será suficiente.

11 de noviembre de 2009

Decidí Olvidarte


Hoy decidí olvidarte, decidí caminar por un nuevo sendero, claro lleno de luz, con suave aroma como una rosa, he decidido no verte, para no recordar lo que fuiste, he dejado de ser para no sentirte y he comenzado a buscar en la luna para no encontrarte.

Hoy decidí escribirte para plasmar mi olvido, para olvidar en mi tu presente y para no pensarte en un futuro, te olvido para no morir en tu sueño y así vivir en mi vida, para seguir por esa vereda aunque sea un camino de espinas.

Hoy deje de amarte para desocupar mi corazón de tu ser y poder alojar vida, llenar mis venas de emoción como toda aquella perdida, tratando de recorrer por todo el camino de tu vida. Hoy decidí olvidarte, pero eso todavía no me quita las ganas de amarte.